El juez de Paz Lego de la ciudad de Chepes, Raúl Montivero radicó una denuncia penal contra de autores a determinar, por la agresión sufrida en la cancha del club River de Chepes el pasado sábado 3 de septiembre.

La denuncia ante el Juzgado de Intrusión en lo Criminal y Correccional de la 5ta Circunscripción Judicial, fue radicada este martes 13 de septiembre, según informaron fuentes consultadas por el diario digital El Cronista.

El juez radicó una denuncia penal en contra de autores a determinar, cómplices o responsables por la supuesta comisión del delito de lesiones y/o figura penal que el Ministerio Publico Fiscal impute, en base a las pruebas que puedan surgir en el marco de la investigación.

El denunciante adjunta copias de fojas de historia clínica, labrada en el hospital “Luis Pasteur”, además certificado médico, extendido por el Dr. Carlos Omar Robador, fotocopia de informe de tórax, emitido por el Dr. Damián Maidana Parisi, certificado médico, extendido la Dra. María de los Ángeles Díaz e informes de la Clínica Medica El Incor, La Rioja y del Instituto del Diagnóstico de la capital.

Denuncia publica

El juez Montivero en dialogo con El Cronista, denunció que fue golpeado brutalmente por 9 policías. Dijo que fue víctima de una provocación y de agresión por parte de los efectivos y desmintió haber golpeado a un uniformado.

El incidente que se produjo el día sábado 3 de septiembre al término del partido en cancha de River, donde se disputaba la final entre River y Comercio de esta ciudad de Chepes.

Sobre esto, Montivero expresó: “Yo tengo una cirugía pulmonar muy grande, todavía estoy convaleciente y con carpeta medica, además sufro de diabetes y de hipertensión y debo medicarme a horario, razón por la cual le pedí a un policía que me dejara salir para ir a tomar la medicación, justo a la hora 18:30.

“El efectivo cuando yo le dije que me dejara salir, el lo tomó como una provocación y  lanza una amenaza, diciendo: Mandate a cambiar de acá porque te voy a detener y no te vengas hacer el pesado”, relató Montivero, agregando que “quizás fue en ese momento que reaccioné mal y dije: Vos no vas a detener a nadie, pero la repuesta no se hizo esperar y el policía, inmediatamente me agarró y me “tironeo” de la campera, me metió en un pasillo muy estrecho, ubicado al costado de la cancha de River, cerca de una habitación 4×4 sin techo y cuando estaba ahí llegaron dos policías y trabaron una puerta de chapa y dos se paran en el acceso del lado del pasillo y tres o cuatro quedan adentro conmigo y ahí me pegaron brutalmente”,dijo.

Según el testimonio del Juez de Paz Lego “primero le aplicaron un puntapié en el tobillo y “me hicieron saltar las zapatillas, luego ya descalzo me agarran el brazo y me ponen las esposas y me “tuercen” el brazo, eso hizo que comience a supurar la herida de la operación, donde todavía están las manchas en la camiseta que tenia puesta”.

“En ese momento les pedía por favor que no me agarren esa zona de la operación, porque temía por mi salud, pero no entendían y ellos me seguían pegando golpes de puños en los ojos, en la cara, en la cabeza, en todos lados. Eran 9 policías, de los cuales 4 cuidaban la puerta para que no entre nadie a salvarme y el resto me pegaban. Uno me torcía el brazo, el otro me pegaba piñas y los otros patadas”, aseguró.

Tras el hecho, consideró que “fue una actitud muy intimidatoria y violenta por parte de los efectivos policiales”, y señaló que “el jefe de la regional manda un informe diciendo que yo agredí y que me internaron porque se me subió la presión, pero usted está viendo el hematoma que tengo en el ojo, en las manos y en el tobillo y eso no es producto de presión arterial, fue producto de la paliza que me dieron, pero ellos argumentan que yo le pegué a un efectivo y yo nunca le pegué, tampoco vi un informe médico, ni fotos de la supuesta lesión en el pómulo del policía”.

Al ser consultado si en ese momento del incidente hubo gente que observaba la situación, respondió: “Si mucha gente estuvo viendo y uno de ellos que se llama Fabio Bruna pedía por favor que lo dejaran entrar y gritaba que no me peguen mas, pero la policía no dejaba que pase nadie, para que me sigan haciendo cag… adentro”.

“Al salir, cuando me llevaban a la “rastra” hasta el móvil policial, la Sra. Silvana Garay les gritó saben a quién están llevando, al juez de Paz y ahí me sueltan y me dejan de torcer el brazo y me suben al móvil”, concluyó. El Cronista

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